Protocolo en la Mesa (V). La Conversación en la Mesa.

por en 16 Octubre

Continuando con la serie de artículos sobre protocolo en la mesa, en este artículo se aborda las normas a seguir en la conversación que se da entre los comensales sentados a la mesa.

En primer lugar, se ha de tener en cuenta que la mesa no es śolo un lugar donde paladear una exquisita comida, sino un lugar donde la conversación juega un importante papel.

Las reglas o premisas a seguir por parte de los comensales durante la conversación son las siguientes:

Se ha de prestar atención a lo que habla otra persona, para que ésta se sienta cómoda.

A lo largo de la conversación se debe evitar expresar puntos de vista muy opuestos en relación al tema en cuestión, sobre todo si este es sobre sexo, religión o política, dada la delicadeza de dichos temas, pues se pueden originar discusiones acaloradas. Dichas opiniones han de reservarse para otra ocasión o para expresarlas a personas de mucha confianza.

El anfitrión o anfitriona ha de servir como animador de las conversaciones que se mantengan entre los comensales.

Nunca se debe interrumpir una conversación amena y animada.

Evidentemente, no se habla con la boca llena, ni se hace una pregunta a algún comensal que tenga la comida en la boca.

Se debe intervenir en la conversación, pero sin monopolizar la misma.

El invitado ha de cederle un cierto protagonismo al anfitrión.

A medida que transcurre la conversación hemos de continuar comiendo, para evitar que el resto de comensales nos tenga que esperar para terminar el plato.

Se ha de hablar con los distintos comensales que nos rodean, no centrándonos en hablar con uno sólo.

No se debe prolongar en demasía una conversación en la que haya comensales que no puedan participar por desconocimiento.

Se deben evitar temas como fútbol, religión o sexo.

La conversación debe ser variada, con la idea de que todos los comensales puedan participar.

Si hay algún invitado que no interviene, el anfitrión debe proponer algún tema de conversación en el que dicho invitado pueda tomar parte.

La mesa no es un lugar para discutir, ni tampoco para hablar del trabajo.

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